
Descargas una mala palabra con la mirada
y mandas un beso
como si la sinalefa de tu boca amarga
compensara a tu ausencia
a la que produces con los sonidos de que no estás
cuando no estás,
como si el hueco de tu cuerpo
se compensara con el dibujo hecho de olor.
Como si estuvieras siendo sensual por toda la tarde
por toda la mañana
y por toda escasa palabra
que cualquiera de los dos
hubiéramos pronunciado,
como si no hubieran volado, platos y plantas
nos reímos abrazados,
porque el día de hoy no nos matamos y estamos juntos todavía,
reímos y lloramos y saltamos y saltamos
y saltamos y saltamos.
Y cuando tu parpadeo comienza a crear un huracán,
te beso para que duermas girones
de odisea
y seas otra para cuando despertemos
y sigas viva
o sigas premuerta
y alguno cumpla con la tarea
de matarnos
de amor
algún día de estos
sinceramente, eso espero,
ya lo espero
y me volteo sobre el codo,
para verte agonizar,
radiante.
Atenta, a tu aura y a tu deseo contento.
Y te toco la cara
Y te muevo, para que despiertes,
e intento verdaderamente ser molesto.
Tú solamente estiras una mano
y me tocas suave y tranquila me sonríes.
Y respiras a un olor maravilloso que apaga la lámpara.Un cuarto de tregua. Pero ya verás mañana.
Ya verás. Ya verás mañana.
Y te agarro
para que ni pienses
en escapar.
para que ni pienses
en escapar.



